El cambio de temporada, cuando las instalaciones pasan de trabajar principalmente en modo refrigeración a hacerlo en modo calefacción, es un momento clave para realizar una revisión completa del sistema de climatización. Muchos equipos, sobre todo las bombas de calor reversibles, no han utilizado la función de calefacción durante meses, por lo que conviene comprobar su correcto funcionamiento antes de que llegue el frío.
Qué comprobar al hacer la transición de modo
Antes de activar la función de calefacción es recomendable revisar el estado de las resistencias de apoyo y las válvulas inversoras de ciclo, comprobar que no se han producido fugas de refrigerante durante el verano, y verificar el estado de los filtros tras el periodo de mayor uso estival. También es un buen momento para revisar los sistemas de calefacción centralizada, como calderas de apoyo o intercambiadores, que hayan permanecido parados durante los meses cálidos.
Aprovechar la revisión para planificar el resto del año
Esta revisión de cambio de temporada es también una buena oportunidad para actualizar la programación horaria de los equipos, ajustándola a los nuevos horarios de actividad de otoño, y para planificar el resto de intervenciones de mantenimiento preventivo previstas para el último tramo del año. Anticiparse a la llegada del frío con una instalación revisada evita incidencias en los primeros días fríos, cuando la demanda de calefacción se dispara de forma repentina.
Para saber más
Si tras esta revisión detectas que la instalación necesita algo más que un ajuste puntual, quizá sea el momento de plantearte cuándo cambiar tu sistema de climatización. Para anticipar la llegada del frío, los datos de AEMET son una referencia útil sobre cuándo esperar la primera ola de bajas temperaturas: consulta sus previsiones.
