El último domingo de octubre los relojes se retrasan una hora. Parece un detalle menor, pero afecta a la programación horaria de la climatización. Muchos controladores, relojes horarios y sistemas de gestión no se actualizan solos. Como resultado, los equipos arrancan una hora antes o después de lo previsto.
En una oficina o una nave, ese desfase se nota enseguida. O bien hay consumo innecesario, o bien los espacios están fríos a primera hora.
Qué revisar en la programación horaria de la climatización
Primero, comprueba la hora de todos los controladores y relojes. Después, revisa los horarios de arranque y parada de la producción de calor y de las unidades de tratamiento de aire.
También conviene ajustar el preacondicionamiento al nuevo horario de ocupación. Además, es buen momento para pasar las consignas de verano a invierno. Por último, revisa los calendarios de festivos, porque suelen quedarse desactualizados.
Programar según la ocupación real
Más allá del cambio de hora, adaptar los horarios a la ocupación real ahorra mucha energía. Por ejemplo, con arranques optimizados que tienen en cuenta la temperatura exterior. O con paradas anticipadas, ya que el edificio conserva el calor un tiempo.
Es una de las medidas más rentables que existen. Requiere poca inversión y ofrece resultados desde el primer mes.
Eso sí, la programación horaria de la climatización necesita revisiones periódicas. Los cambios de turno, las reformas o los nuevos usos de una planta la dejan obsoleta. De hecho, el mantenimiento de estas instalaciones es obligatorio según el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios.
Un consejo final: apunta en una hoja los horarios de cada zona y quién puede modificarlos. Así evitarás cambios improvisados que nadie recuerda deshacer.
Si el edificio tiene varias plantas o usos distintos, revisa cada zona por separado. Un error en una sola zona puede pasar desapercibido durante semanas.
Para saber más
Gestionar estos horarios es mucho más sencillo con los sistemas de control BMS. El IDAE publica además recomendaciones de ahorro energético para empresas.
