Muchas empresas reducen su actividad durante el periodo vacacional de agosto, lo que no significa que la climatización deba dejar de vigilarse. Al contrario, este periodo de menor ocupación es un buen momento para realizar revisiones que resultarían más difíciles de programar durante el resto del año, además de tomar precauciones para evitar problemas mientras las instalaciones están con actividad reducida.
Qué revisar antes de bajar el ritmo de actividad
Antes de reducir el uso de las instalaciones conviene comprobar que no existen fugas de agua o de refrigerante, ajustar las consignas de los equipos a un modo de funcionamiento reducido en las zonas de baja ocupación, y verificar que los sistemas de seguridad y las protecciones eléctricas funcionan correctamente. En cámaras frigoríficas o salas técnicas que deban seguir funcionando a pleno rendimiento, es recomendable programar una revisión específica antes del parón vacacional.
Aprovechar el parón para el mantenimiento preventivo
El periodo de menor actividad es también una oportunidad para realizar tareas de mantenimiento que requieren parar el equipo, como la limpieza a fondo de baterías, la sustitución de filtros o la revisión de cuadros eléctricos. Planificar estas intervenciones durante agosto permite que la instalación llegue en óptimas condiciones a la vuelta de las vacaciones, cuando la actividad y la ocupación vuelven a sus niveles habituales.
Para saber más
Este checklist complementa las recomendaciones generales de mantenimiento de climatización en verano que ya cubrimos en otro artículo, y que conviene repasar antes de la temporada de menor actividad. el IDAE ofrece también ayudas para mejorar la eficiencia de las instalaciones que permanecen operativas todo el año: más información.
