Con la llegada de las primeras mañanas frías, muchas empresas con aerotermia observan que la unidad exterior se detiene unos minutos, expulsa vapor o deja de calentar momentáneamente. Es el ciclo de desescarche: un proceso normal mediante el cual la bomba de calor elimina el hielo que se forma en la batería exterior cuando la temperatura ronda los 0 a 5 °C y la humedad ambiental es alta. El problema aparece cuando estos ciclos son demasiado frecuentes o largos, porque reducen el rendimiento estacional y aumentan el consumo eléctrico.
Causas de un desescarche excesivo
Las causas más habituales son una batería exterior sucia u obstruida por hojas, una ubicación con poca circulación de aire, una carga de refrigerante incorrecta, sondas de temperatura mal calibradas o un drenaje deficiente que deja acumular agua bajo la unidad. En otoño, la caída de hojas y la suciedad acumulada durante el verano agravan el problema justo cuando empieza la temporada de calefacción.
Qué revisar antes del invierno
Una revisión preventiva debe incluir la limpieza de la batería y del entorno de la unidad, la comprobación del drenaje y de la resistencia de bandeja si la hay, la verificación de presiones y de la lógica de desescarche en el control, y el ajuste de los parámetros según el clima de la zona. Con estos puntos controlados, la bomba de calor mantiene su eficiencia incluso en los días más fríos.
Para saber más
Si estás valorando este tipo de equipos, revisa nuestra guía sobre la instalación de bombas de calor aerotérmicas en empresas. El IDAE ofrece información sobre el rendimiento de las bombas de calor y su papel en la eficiencia energética: consulta sus recursos.
